06 de febrero, 2022

Cómo elaborar una carta de mesa

Uno de los elementos que forman parte de la imagen de tu negocio y con los que primero entran en contacto tus clientes es la carta de mesa. ¿No sabes cómo crear una con éxito? Sigue leyendo para recibir algunos consejos que te ayudarán a conseguirlo.

A la hora de crear una imagen de marca, ya sea de un producto o de un establecimiento, deben elegirse con cuidado y mimo todos los detalles que la conforman. Algunos elementos nos parecen más importantes que otros, como el logotipo o la decoración del establecimiento. Sin embargo, hay partes aún más esenciales de nuestro negocio a las que muchas veces no se les presta la atención que se debería, como por ejemplo ocurre con las cartas de mesa.

A través de la carta, su diseño, la variedad o calidad de su oferta y otros factores, los clientes harán un primer juicio de tu restaurante o cafetería. ¡Puede que ni siquiera entren si está expuesta fuera del establecimiento y no les acaba de convencer! De ahí que la creación de este elemento sea clave para tu negocio. Para ayudarte a hacerlo con éxito vamos a darte unos cuantos consejos que, estamos seguros, te serán muy útiles.

La variedad adecuada

Existen restaurantes y cafeterías cuya seña de identidad es la limitada carta que ofrecen, especializándose en unos platos o bebidas muy concretos. De hecho, ¿sabías que un conocido restaurante barcelonés no tiene carta ni menú y los platos cambian y se “cantan” a diario? Sin embargo, lo más común es que los establecimientos cuenten con una oferta gastronómica para que el cliente pueda hacer su selección.

Pero, ¿cómo saber cuál es la variedad óptima? Depende de muchos factores, aunque suele haber consenso en cuanto a la extensión: las cartas de mesa demasiado largas no son recomendables, es preferible hacer menos pero mejor. Para decidir qué incluir en tu carta piensa en que sea lo suficientemente variada como para dar elección al cliente, pero asegurando un nivel de rotación de los productos. Además, sé consciente de las limitaciones propias de tu negocio, adapta la amplitud de la carta al tráfico del establecimiento y a la capacidad de tu equipo para poder abarcar los platos y bebidas que ofrezcas. 

Un diseño atractivo

Contar con un diseño visualmente atractivo (sin descuidar la legibilidad) es básico para “vender” tus platos y productos. Existen estilos para todos los gustos: minimalistas, clásicos, en color, con fotografías, en una sola página, vintage… Ninguno es mejor que otro, la clave está en que encaje con el resto de la imagen de tu negocio y potencie la demanda, haciendo que la variedad que recoges en tu carta llame la atención de tus clientes y les invite a probar.

La información necesaria

Para que tus clientes puedan realizar su elección de la forma más cómoda posible, deben contar con la información adecuada. La clave está en no pasarse ni por exceso, ni por defecto. Es decir, incluir largos textos y descripciones puede resultar tedioso e incluso confuso para quien lea tu carta, pero si no das los datos relevantes sobre tus platos o bebidas, como si llevan gluten o son aptos para veganos, por poner dos ejemplos, también puede generar confusión.

¿Qué hacer entonces? Indica en tu carta las características destacadas sobre tus productos en función de la relevancia que creas que tengan para ti y para tus clientes, y asegúrate de que lo haces de una forma clara y sencilla. Puedes hacerlo, por ejemplo, a través de iconos cuya leyenda aparezca en tu carta.

¿Más de una carta?

Sabemos que puede sonar extraño, sobre todo cuando te hemos aconsejado hasta ahora que, básicamente, simplifiques todo lo relativo a la carta pero cuando te lo expliquemos, verás que este consejo sigue esa línea. 

Es muy posible que tu negocio, a lo largo del día, abarque diferentes franjas horarias. Es decir, puede que sirvas desayunos, comidas, meriendas, cenas e incluso cócteles afterwork. ¿Te imaginas la extensión y longitud que tendría la carta para contener todo lo que ofreces a tus clientes? Supondría un esfuerzo enorme por parte de quien la lea, que puede perder el interés a mitad de camino.

Por eso, la solución más eficaz es crear varias cartas en función del momento de la jornada. A primera hora te interesará potenciar los desayunos y, como normalmente la gente llega con prisa y quiere pensar lo menos posible, una buena opción es que el diseño sea sencillo, directo y claro. Sin embargo, por la tarde tus clientes tendrán más tiempo para tomar decisiones con calma, por lo que la carta puede contener más opciones, incluso de precios más elevados: infusiones especiales, batidos o granizados, coctelería con café, etc.

Carta de mesa digital

Al ritmo al que avanzan las nuevas tecnologías más de un establecimiento se había animado a contar la versión digital de su carta, pero la COVID-19 ha acabado de consolidar este formato. Los clientes están familiarizados con esta forma de consultar la oferta de platos y bebidas a través de código QR, que suele encontrarse en la mesa o en algún lugar visible y accesible. Asegúrate de que se trata de un formato adaptado al móvil, en vertical y legible incluso en pantallas de dispositivos de menor tamaño, favoreciendo siempre la visualización.

Como has visto, a la hora de crear una carta de mesa han de tenerse en cuenta muchos detalles, ya que no se trata solamente de una lista de productos sin más, es un elemento clave en la imagen de tu negocio. En este post nos hemos centrado en su diseño, pero si quieres saber más sobre los precios, no te pierdas nuestro artículo sobre el escandallo, te será muy útil en el proceso de creación de tu carta. 

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